Los cables solares LSZH y retardantes de llama con certificación TÜV se vuelven obligatorios para instalaciones fotovoltaicas en tejados
2026,07,29
Se está produciendo un cambio fundamental en las instalaciones fotovoltaicas en tejados. El cable especial para energía solar con certificación TÜV ahora debe ser de baja emisión de humos y sin halógenos (LSZH) y retardante de llama. En caso de incendio, estos cables no emiten gases tóxicos ni humo denso, un requisito fundamental para las instalaciones en tejados donde la seguridad contra incendios y la protección de los ocupantes son primordiales.
Los estándares que impulsan este cambio están bien establecidos. EN 50618 (H1Z2Z2-K) sirve como principal norma europea para cables de CC fotovoltaicos y especifica aislamiento y revestimiento reticulados y libres de halógenos. TÜV 2PfG 2642 proporciona la ruta de certificación para cables fotovoltaicos con conductores de aluminio con clasificación de hasta 1500 V CC. Ambas normas exigen materiales LSZH que cumplan con IEC 60332 para retardo de llama y IEC 60754 para propiedades bajas en humo y libres de halógenos.
Las implicaciones se extienden mucho más allá del sector solar. En aplicaciones de cables especiales para energía eólica, los compuestos LSZH se han convertido en el estándar para parques eólicos marinos y costeros. Estos cables deben resistir alta humedad, niebla salina, radiación ultravioleta y cambios de temperatura, condiciones que degradan los cables de PVC tradicionales. Los cables LSZH se autoextinguen cuando se exponen al fuego y no liberan gases halógenos tóxicos, lo que garantiza rutas de escape seguras para el personal en emergencias.
El segmento de cables aéreos de transmisión presenta un panorama diferente. El mercado mundial de cables conductores aéreos de aluminio se valoró en 437 millones de dólares en 2024 y se prevé que alcance los 579 millones de dólares en 2031. Si bien el retardo de llama sigue siendo relevante, los cables aéreos de transmisión priorizan el peso ligero, la conductividad y la rentabilidad sobre los requisitos de LSZH. Los conductores de aluminio dominan este segmento desde hace mucho tiempo debido a su favorable economía.
La dirección en las tres categorías es clara. Para los cables especiales para energía solar, la certificación LSZH y TÜV retardante de llama ya no es opcional, sino obligatoria. Para los cables especiales para energía eólica, LSZH se ha convertido en el punto de referencia de la industria en materia de seguridad en alta mar. Y en el caso de los cables aéreos de transmisión, la atención se centra en la economía de los conductores. A medida que la infraestructura de energía renovable se expanda a nivel mundial, los estándares de seguridad que rigen los cables que la conectan serán cada vez más rigurosos.